Un enorme Hub capaz de proteger del sol más extremo a la vez que genera la energía que necesita el propio complejo. Esa es la premisa de esta megaestructura: una cubierta ligera de grandes dimensiones concebida para dar sombra a un área de tránsito de vehículos y, simultáneamente, aprovechar su cara exterior como una central solar fotovoltaica completamente operativa.
Su geometría es la consecuencia directa de sus necesidades funcionales. La irregularidad de su piel permite ventilación y luz indirecta naturales, transformando el espacio interior en un refugio temporal para los pasajeros durante su tránsito. El resultado es una superficie poliédrica singular flotante y creando un inmenso espacio en sombra en su interior.
Estructuralmente, el proyecto busca el menor número de columnas posible, maximizando así la flexibilidad tanto en la configuración actual como en futuros crecimientos. Este objetivo se resuelve mediante pórticos-puente que salvan las luces principales, funcionando además como galerías cubiertas de mantenimiento por las que circulan los operarios.
Perpendicularmente se disponen cerchas colgadas de los pórticos-puente, que se fijan líneas de paneles solares en la orientación de máxima aporte solar por una parte y en el lado opuesto, aberturas para ventilación e iluminación del espacio interior , separadas por pasarelas de mantenimiento.