Se plantea el espacio Mahou como un lugar lleno de energía y actividad, con un programa amplio y variado, flexible y cambiante, cuyo común denominador sea la constante presencia de gente, en situaciones muy diversas.
Una espina central de servicios e instalaciones por planta dota al edificio de gran versatilidad para establecer distintos programas.
El círculo es además la figura geométrica óptima puesto que cierra la máxima superficie con la mánima envolvente. Bien que lo sabían los antiguos al vivir en chozas de planta redonda.
Se establecen conexiones entre distintos niveles, para relacionar partes distintas y potenciar el espacio interno del edificio.